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El más Reciente Material de Virulo
Todos los que conocemos la obra de Alejandro García Virulo, nos hemos reido con
su crítica a las cosas comunes de la vida, así como de los eventos que cambiaron la
historia y los que no la cambiaron pero afectaron la vida de alguien. Lo identificamos
como un humorista que nos hace pensar para luego hacernos reir. Esperamos de cada
cuento, cada canción, un final humorístico envuelto en un cuidadoso verso y una
sucesión armónica que delata su origen caribeño. Nos tiene acostumbrados a disfrutar
la descripción de los eventos que realiza desde un ángulo que, de otra forma, no
hubiéramos podido imaginar.
En la entrega de su disco más reciente, Virulo nos sorprende con un universo
ilógicamente lógico, o humorísticamente serio. Es una colección de mundos fantásticos
revelados por viajeros quienes, oportunamente, nos señalan los detalles que de otro
modo, pasarían desapercibidos.
Cada una de las pistas nos lleva a un viaje. De esa forma volamos junto aquél
colibrí cautivado por la lectura para transbordar a manos de un bebé cosmonauta, quien
a través de su mirada nos lleva a redescubrir las maravillas del mundo, devolviéndonos el
asombro por las bellezas más cotidianas, olvidadas en una vida diferente a la que
soñamos, desvaneciéndonos miedosamente ante la inmensidad del universo y
resguardándonos dentro de los sueños, donde cualquier relación es posible en este viaje
microscópico con destino al universo.
El mundo está nuevecito, nos invita a explorar una realidad fantástica que, no por
serlo, deja de tener su realidad propia y sus reglas universales.
Si algún consejo habría que darle al escucha de esta obra, es que lo haga con el
corazón abierto, ya que Alejandro nos ha abierto el suyo para que, juntos, descubramos
que de nosotros depende ver lo bello, lo bueno y la verdad.
¿Qué más placer en esta vida que compartir
el descubrimiento de las cosas más simples?
más aún cuando se hace desde la intimidad de los sentimientos.
Eduardo Valero
![]() Este disco lo dedico a Iania, por todo su amor,
y a mis tres hijos: Rocío, Sebastían y Emiliano.
Los quiero mucho
Virulo
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